La plaza de Toros de Las Ventas, está considerada por profesionales, aficionados y críticos como la Plaza de Toros más importante del mundo, la Catedral del Toreo. Para su ingreso cuenta con 18 puertas de acceso exterior y 4 principales que dan al ruedo. Pero de todas ellas, hay solo una que se convierte en un umbral hacia la gloria eterna, estamos hablando de La Puerta Grande.
Diseño y arquitectura
Fue diseñada por el arquitecto José Espeliú con el ya conocido un estilo neomudéjar. Su diseño corresponde a un gran arco en forma de herradura construido con típicas formas abstractas de ladrillo que recubre la totalidad de la plaza. Su ubicación da salida a la Calle de Alcalá, la más famosa de Madrid.
¿Por qué es tan importante para una torero salir por la Puerta Grande?
Además de su imponente arquitectura, La puerta Grande debe su relevancia por ser el símbolo del mayor momento de gloria que puede recibir un “Matador”. Salir a hombros y abrir la Puerta Grande de las Ventas es con lo que sueñan los toreros, lograrlo supone entrar en la Historia del Toreo y que su nombre aparezca reflejado en las paredes de la plaza. Pero esta puerta, solo se abre cuando el diestro corta un mínimo de dos orejas durante el festejo, trofeos logrados por el reconocimiento del público y la máxima autoridad de la corrida. Lo que supone una conjunción de gran esfuerzo, una pulida técnica, personalidad y por supuesto encomendarse a sus dioses para solicitar una buena faena.








